sábado, 5 de enero de 2013

La importancia del cepillado


Todos los gatos necesitan un cepillado diario para evitar nudos y bolas de pelo en el estómago, por ello es muy importante un cepillado correcto.
Los gatos de pelo largo necesitan especial cuidado y dedicación, aunque en general, a todos hay que cepillarlos todos los días. Se puede comenzar a cepillar al gato desde cachorro, a los dos meses. Para él será un sustituto de las caricias de su madre, quien lo lame al nacer para limpiarlo y peinarlo. Por lo tanto, la mejor forma de cepillar a un gato es acariciarlo tras pasar el cepillo.
Hay que mostrar especial interés en las zonas de roce (cuello, axilas e ingles) donde aparecen los nudos habitualmente.
Primero se pasa el cepillo para eliminar los peores nudos. Cepillaremos en el sentido del manto y también a contrapelo para eliminar los mechones de pelo muerto que se hayan podido acumular. Después, para asegurar que no quedan restos de nudos, se pasa el peine suavemente. Es muy importante seguir este orden y no pasar el peine sin haber cepillado antes, ya que si tiene muchos nudos haríamos daño al gato.
Basta con dedicar 5 minutos diarios al cepillado para que la mayoría de los nudos se eliminen fácilmente al pasar el cepillo, evitando los casos extremos en los que ya no hay más remedio que rapar al gato. Además, es una buena medida de prevención para que no se acumule el pelo muerto en el manto del animal y lo ingiera al acicalarse.
Tras el cepillado se puede ofrecer al gato aceite de parafina o un preparado de malta, que servirá para eliminar y prevenir la formación de bolas de pelo en el estómago (tricobezoares).

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