domingo, 6 de enero de 2013

Bengalí, un gato de aspecto fiero y salvaje


Bengalí, un gato de aspecto fiero y salvaje
Grupo: Categoría III (Gatos Pelo Corto, Somalí y Esfinge)
Origen: Estados Unidos
Tamaño: Mediano - Grande
Historia:
La historia de esta raza comienza en Estados Unidos en el año 1963, cuando un genetista norteamericano tuvo la idea de cruzar un gato de pelo corto americano con una gata salvaje asiática. En concreto una hembra de leopardo asiático (Felis Bengalensis). Este cruce dio como resultado una camada de varios gatitos.
Más tarde, según algunos, una de las hembras de esta primera camada fue cruzada de nuevo con su padre dando de nuevo una camada en la que las características de ambas razas se complementaban dando como resultado al actual gato de bengala.
Otros sin embargo defienden que esa primera camada fue cruzada con varios tipos de gatos domésticos (Siamés, Abisinio, Mau egipcio) dando lugar al actual gato de Bengala.
Lo que sí está claro es que es una raza creada por el hombre con la intención de conseguir un gato de aspecto fiero y salvaje y a la vez con el carácter de un gato doméstico.
Hasta 1980 no se llevo a cabo una cría selectiva de esta variedad.
Rasgos Físicos:
Es uno de los gatos más exóticos que podemos encontrar y es que tanto su manto de pelo como su fisonomía nos recuerdan terriblemente a un felino salvaje.
Nos encontramos ante un gato de tamaño medio tirando a grande y es que los machos pueden alcanzar con facilidad los 8 ó 9 kilogramos de peso, mientras que las hembras no llegan a los 4 kilos.
Su cabeza es larga y ancha aunque pecan más de lo primero, las orejas son grandes, bien separadas y ligeramente redondeadas en la punta, los ojos almendrados y de color amarillento.
Muestra un cuerpo largo, musculado y de huesos robustos. Uno de sus rasgos identificativos es lacola, larga y puntiaguda. Cerca de la punta el pelo muestra anillos negros o de color oscuro.
Su pelaje es corto, muy suave pero grueso a la vez. La coloración del manto presenta grandes manchas parecidas a las que presentan los felinos salvajes. Para su cuidado es conveniente que le pasemos un paño casi a diario.
Comportamiento:
El gato bengalí es un felino muy inteligente, activo y curioso. Debido a esta actividad que desarrollan es conveniente disponer de un jardín o en su defecto de una terraza en condiciones.
Una de las características más sorprendentes en estos gatos es su gusto por el agua, posiblemente herencia de su reciente ascendencia salvaje.
A la hora de hacernos con uno tenemos que intentar que sea como mínimo de la 4ª ó 7ª generación, ya que si no pueden ser bastante difíciles para convivir en una casa. Con todo, el macho suele ser más sociable y amable que la hembra.
Les tendremos que dedicar bastante tiempo ya que tienden a ser muy posesivos. Algunos ejemplares pueden mostrarse un tanto inestables emocionalmente.
Cuidados y alimentación:
Exceptuando la necesidad de espacio, no es un gato al que tendremos que dar demasiados cuidados. Con cepillarlo de dos a tres veces por semana será suficiente.
Así mismo suele producir más cerumen en las orejas que el resto de gatos con lo que tendremos que limpiárselas más a menudo.
En cuanto a la alimentación, todo dependerá de la vida que lleve. Si es sedentario tendremos que vigilar que no engorde, si por el contrario disfruta de ejercicio diario y lleva una vida activa podremos ser más tolerantes con la misma.
Si va a llevar un vida sedentaria, falta en ejercicio y juegos es mejor que nos decidamos por otro gato menos activo.

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